Majao (p.p. de majar) [derivado del latín "malleus" (martillo)]: 'quebrantado a golpes, machacado', y también 'molesto, cansado'. Público (adj.): 'notorio, patente, manifiesto, visto o sabido por todos'.

27 octubre 2008

Los problemas económicos

En la última entrada del Parvulario Tomista anunciamos nuestro propósito de mostrar el modo de aprender esa ciencia a la que llamamos teología, o discurso sobre Dios, que nos ocupará en el examen de la primera quaestio de la Suma Teológica. Pero antes nos ha parecido conveniente hacer una prueba con dos ciencias emparentadas entre sí, la economía y el derecho, a las que así honramos por ser las artes con las que nos ganamos el sustento [pro pane lucrando]. Puesto que lo anterior en el tiempo son las cosas, y sólo después su apropiación por los grupos humanos como bienes suyos, juzgamos que los problemas económicos preceden a los jurídicos. Por eso los vamos a tratar primero. En esta entrada tratamos de responder a las preguntas: ¿Cómo se aprende la economía? ¿Y cuál es el problema problema económico fundamental? Para hallar una respuesta, recurrimos a un texto sapiencial.
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23 octubre 2008

San Romero de América



SAN ROMERO DE AMÉRICA, PASTOR Y MÁRTIR NUESTRO

El ángel del Señor anunció en la víspera...

El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan,
el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

El ángel del Señor anunció en la víspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.

¡Y se hizo vida nueva
en nuestra vieja Iglesia!

Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.

Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

Tu pobrería sí te acompañaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.

Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!

Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma-aureola de sus mares,
en el retablo antiguo de los Andes alertos,
en el dosel airado de todas sus florestas,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares...
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!

San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
¡nadie hará callar tu última homilía!

Pedro Casaldáliga

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20 octubre 2008

Noticia de libros [Pierre Aubenque]

Mi último post en el Parvulario Tomista, dedicado al método científico de Aristóteles (enseñar y aprender) hace más oportuno dar esta noticia de libros. Se ha reeditado el clásico estudio de Pierre Aubenque, El problema del ser en Aristóteles. Ensayo sobre la problemática aristotélica [Le problème de l'être chez Aristote. Essai sur la problématique aritotélicienne, P.U.F., 1962]. Ya hace más de un cuarto de siglo que fue traducido al castellano por el profesor ovetense Vidal Peña, y editado por primera vez en Taurus (1981). Es lamentable, sin embargo, que haya tenido que ser una editorial independiente (Escolar y Mayo Editores) la que se lance a la aventura de rescatar este estudio mítico.

La lectura de la Metafísica de Aristóteles es difícil, aunque ningún aprendiz debiera dispensarse de leer su libro primero, que reproduce en buena parte una obrita juvenil del estagirita: el
Protréptico, o invitación a la filosofía. Las razones de la difícultad de la Metafísica son bien conocidas: primero, porque no es un texto compuesto "de corrido", ni destinado a la lectura privada, sino que eran meros "apuntes de clase" del maestro; segundo, porque aparenta no dar respuestas claras a las preguntas (o problemas) que plantea, sino que es una sucesión mareante de dificultades, aporías y argumentos; y tercero, porque es muy difícil para un no iniciado en estos asuntos, que no haya meditado antes por su cuenta sobre ellos, comprender "de qué trata" esa ciencia sobre la que Aristóteles da vueltas y rodeos.

Dice Aristóteles, en el libro cuarto de su tratado, que "hay una ciencia que estudia lo que es, en tanto que algo que es, y los atributos que, por sí mismo, le pertenecen". Con esta proposición comienza el capítulo primero del estudio clásico de Aubenque. La mayor dificultad para un estudiante de filosofía, es captar eso tan escurridizo de el ser en cuanto ser, que se abstrae de las cosas concretas que son. Aubenque subraya que Aristóteles no construyó ninguna ciencia acabada sobre el ser de las cosas en tanto que son, sino que trató la cuestión en la Metafísica de manera problemática (un comentario sobre el estudio de Pierre Aubenque, se puede encontrar en la página de la
Universidad de Navarra). En cualquier caso, el ensayo de Pierre Aubenque, como el clásico también de Werner Jaeger (Aristóteles, 1924), debe acompañar a todo estudioso del aristotelismo.

Como suelo llevarme los libros a pares, me gustaría recomendar además a mis lectores, sin separarme de los estudios griegos, un librito que resume los estudios actuales sobre la Septuaginta (la "Biblia de los LXX"), de un destacado especialista,
Natalio Fernández Marcos: Septuaginta. La Biblia griega de judíos y cristianos (Salamanca, Editorial Sígueme, 2008). Es un estímulo para ponernos, manos a la obra, a estudiar el griego koiné.

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19 octubre 2008

Política y religión en los USA

Uno de los aspectos que más sorprende a un observador externo de la política USA, es su particular relación con las iglesias. Una causa remota es la impronta dejada por los pilgrims del barco Mayflower, cuyo pasaje eran puritanos que huían de la persecución religiosa en Inglaterra, y que precisamente instituyeron el "Día de acción de gracias" (Thanksgiving Day) en la colonia de Virginia (1619). El hecho ya fue observado por Alexis de Tocqueville: "América es el país más democrático de la tierra y, al mismo tiempo, allí donde la religión católica hace los mayores progresos. De entrada, esto sorprende" (La democracia en América, III, 6).

Pero se impone una explicación más pragmática. En un país donde se garantiza, desde los tiempos de colonia, la
libertad de religión, los políticos saben que han de mostrar y exhibir ante los ciudadanos un respeto exquisito por la práctica religiosa. No se entiende de otra manera que, en la campaña presidencial en curso, los dos candidatos, McCain y Obama, en pocos días se hayan reunido con un telepredicador protestante, y ayer en la cena de caridad de la Alfred E. Smith Memorial Foundation (en la imagen, los candidatos se saludan antes de cenar, junto al cardenal arzobispo de Nueva York, Edward Egan).

El atroz pasado confesional del suelo europeo, que por reacción genera actitudes anticlericales, explica que este particular respeto a la religión de la política USA sea inédito en Europa.

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17 octubre 2008

Enseñar y aprender: Platón

Nueva entrada en el Parvulario Tomista (pínchese el enlace). Al hilo de la discusión sobre el orden que debe seguirse en el estudio, nos detenemos a leer las opiniones de Platón, el viejo maestro en la Academia: sólo se aprende después de largo trato con los problemas, repensándolos, hasta que nos llegue la iluminación que nos haga comprenderlos en su totalidad. Puede leerse en un pasaje de la Carta VII, en que el relato de las desventuras políticas del filósofo se interrumpe, para meditar sobre el modo en sea posible enseñar y aprender los saberes más elevados.

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15 octubre 2008

A la recogida del algodón

Recuerdo, joven estudiante en la universidad, a un profesor que nos amonestaba al estudio advirtiendo que, si teníamos la insolencia de quejarnos de la fatiga de pasar largas horas en una biblioteca oscura y fría, con los codos hincados delante del libro, mejor haríamos en marchar una temporada a recoger algodón, para enterarnos de lo que es el trabajo duro de verdad.

En mi Andalucía recuerdo que algunos padres que tenían campo, solían mandar a sus vástagos la temporada de verano a compartir la vida con los jornaleros, como parte de su educación. ¿Sigue haciéndose, en este tiempo de vida muelle?

Se me ha venido este pasaje de mis estudios a la memoria, porque tengo la impresión de que muchas opiniones ligeras que se dicen de la crisis económica, que como siempre castigará a los más débiles, provienen del acomodo de quienes poco tengamos que perder en esta coyuntura. Parte de nuestro tiempo debieramos dedicarlo a conocer el sufrimiento ajeno, a imitación del joven príncipe Siddhārtha Gautama.

[Blog action day 2008: Poverty]

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13 octubre 2008

Del orden que debe seguirse en el estudio

Como la multiplicación de blogs es un fastidio, aunque venga impuesto para separar cosas que no deben ir mezcladas (o "majadas"), a partir de ahora avisaré sistemáticamente en el majao de la aparición de nuevas entradas en el Parvulario Tomista. Reanudamos el estudio con temas propedéuticos y epistemológicos (perdón por tanta esdrújula). Toca ahora tratar del orden que debe seguirse en el estudio, asunto sobre el que, siguiendo nuestra habitual parsimonia, dedicaremos varias entradas, hasta que los párvulos muestren cansancio, irritación o impaciencia: para el mosqueo, pastillas "Timoteo"...


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11 octubre 2008

Panpsiquismo

En la revista electrónica Tendencias 21, Javier Monserrat SJ (profesor de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, y de la Pontificia de Comillas) ha publicado un interesante artículo ("La visión es una puerta al enigma del psiquismo "). Se trata de un extracto de las reflexiones del profesor Monserrat sobre el origen del psiquismo humano.

El artículo repite en realidad una intuición antigua, que el matemático inglés William Kingdon Clifford formuló sosteniendo que el constituyente último de la realidad es mental: el universo consiste por entero en una cosa mental ("the universe consists entirely of mind stuff"). La contribución del profesor Monserrat ahora (en la línea de otras reflexiones, como la de Francis Crick), es fundar el análisis de la visión, y a una escala más global, de todos los fenómenos de percepción y conciencia, en la comprensión del mundo material que nos suscita la mecánica cuántica.

Según el profesor Monserrat, la "cuestión crucial" de la ciencia de la visión (y por extensión, añadimos nosotros, del estudio científico de la conciencia) es explicar las causas evolutivas reales del psiquismo.

Razona así: "Puesto que el psiquismo ha emergido dentro de la evolución cósmica y el cosmos evolucionó durante miles de millones de años sin que existieran ni “sensación” ni seres vivos, el supuesto científico inicial es que la sensación surgió desde el mundo físico dentro de una continuidad evolutiva. La suposición derivada es inevitable: la ontología germinal de la materia que ha producido evolutivamente el universo debe de tener aquellas propiedades que hagan explicable que, dadas ciertas formas de organización, emergiera lo que llamamos “sensación” en los seres vivos".

Estas afirmaciones nos conducen a revisar la doctrina del
panpsiquismo. El panpsiquismo no es más que una conjetura, destinada por principio a nunca ser confirmada o refutada. Sin embargo, se sustenta en indicios y observaciones, que nos impelen a adherirnos a esta visión del universo. El panpsiquismo ("todo es psique") afirma que todo lo que hay en el universo, sea orgánico o inorgánico, tiene algún grado de conciencia. En sentido amplio, como lo define Skrbina, esta doctrina sostiene que
todas las cosas tienen mente, o una cualidad mental.

Estas definiciones pueden provocar extrañeza, perplejidad o asombro. ¿Acaso es posible que una piedra, un árbol, un electrón, o un gato, "piensen"? Pregunta impertinente, porque con decir que la materia tiene cualidades mentales, no se afirma sin más que una piedra o un leño tenga sensaciones y pensamientos como los nuestros. No hay que desconocer que muchas mentes brillantes, en la historia intelectual de la humanidad, se han tomado muy en serio la conjetura panpsiquista, que si bien no puede validarse, tiene todas las papeletas de ofrecer una explicación suficiente y omnicomprensiva de la pasta de la que está hecho el universo.

Una implicación muy interesante de la doctrina panpsiquista, es la que se refiere al alma inmortal. El panpsiquismo no es una doctrina forzosamente materialista, y puede cohonestarse con la perspectiva sobrenatural del fundamento último de la realidad (Dios, creador de la materia y de la mente del universo, y tal vez del constituyente único y último, y desconocido, del cosmos).

Por eso la indagación y prueba de nuestra inmortalidad no debiera ya sustentarse sobre el análisis de la psique (como razonó Sócrates horas antes de ingerir la cicuta), porque los resultados de la investigación científica nos hacen ver que también los fenómenos psíquicos (nuestra autopercepción de la realidad y de nuestra vida interior) son estrictamente naturales, aunque nos parezcan radicalmente extraños a los fenómenos materiales. La contemplación de la enigmática existencia de las partículas subatómicas, que son observables de soslayo, pero apenas tienen otra entidad que la matemática, nos hace ver que el mundo no es tan consistente y corpóreo como en principio nos parece.

[La imagen que ilustra el post es la cubierta del libro de Skrbina, D. (2005): Panpsychism in the West, Cambridge, MA: MIT Press. Lo acepto como regalo de Reyes Magos, haciendo pareja con el de Javier Monserrat: La Percepción Visual. La arquitectura del psiquismo desde el enfoque de la percepción visual (Madrid, Biblioteca Nueva, 2008)].

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07 octubre 2008

Judas Iscariote y la crisis financiera internacional

Judas Iscariote, uno de los doce, que tenía encomendado administrar los dineros del Maestro y sus seguidores, tendría mucho que decir en la actual coyuntura financiera mundial. Hoy Mr. Iscarioth sería un gurú de la banca, y se dedicaría a impartir conferencias en las principales universidades y plazas bursátiles sobre la crisis de las "hipotecas subprime". De algún modo me lo sugiere el último post de la excelente bitácora de Mary White. Y también lo que nos dice Don Francisco de Quevedo:

"He reparado que el sagrado Evangelista llama a Judas ladrón y robador, y no se lee en todo el Testamento Nuevo que hurtase nada, y esto dijo de él en la ocasión del ungüento de la Magdalena, donde no hurtó cosa alguna. Señor, en esta ocasión del ungüento, ya que Judas no hurtó el ungüento, se metió a arbitrista; y en todos los cuatro evangelios no se lee otro arbitrio, ni que escriba ni fariseo tuviese desvergüenza de dar a Cristo Jesús arbitrio. Que Judas fue arbitrista, y que el suyo fue arbitrio, ya se ve; pues sus palabras fueron «que se podía vender el ungüento, y darse a los pobres.» Resta averiguar si el arbitrista es ladrón. No sólo es ladrón, sino robador. Por esto no se contentó el texto sagrado con llamarlo Fur, sino justamente Latro; Fur erat, et latro. «Era robador y ladrón.» Sólo el arbitrista hurta toda la república, y en ella uno por uno a todos. Tránsito es para traidor, arbitrista; y no hay traición sin arbitrio. Judas le dio para vender a Cristo y para entregarle: arbitrio fue la venta. No le faltó a Judas el entremetimiento tan propio de los arbitristas, pues sólo él metía la mano en el plato con su Señor. Al que dan el arbitrio, le quitan lo que come. Éstos, Señor, no sacan la mano del plato de su príncipe: quien quisiere conocerlos, búsquelos en su plato, que hallará su mano entregada en su alimento. En toda la vida de Cristo no se hace mención de Judas, sino en arbitrio y traición. Y debe ponderarse que sólo en el huerto le hizo caricias, besó a Cristo y le saludó, llamándole Rabbi, Maestro. Mucho deben temerse aquellos ministros que son arbitristas, y meten la mano en el plato con su señor, y sólo le saludan, y agasajan y besan en el huerto." [Política de Dios y gobierno de Cristo,
segunda parte, capítulo VII).

[En la imagen, recuerdo del lema de
Gordon Gekko, greed is good (la avaricia es buena)].

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05 octubre 2008

Malos con premio: Judas

Me proponía recorrer la historia de los "buenos castigados", pero un lector del blog me ha sugerido mejor hacer una lista de ejemplos contra ejemplares, buscando los casos inagotables de "malos con premio". Con algo de mala uva, podríamos comenzar con algún político español contemporáneo (cada uno según sus fobias), pero eso es tan fácil (así se las ponían a Fernando VII) que vamos a descartar al governo ladro de momento. ¿Por qué no empezar por Judas, el malo malísimo por antonomasia? Así relata el evangelista Mateo la traición (y el arrepentimiento):

"Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. [...] Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.» [...] ¡Levantaos!, ¡vámonos! Mirad que el que me va a entregar está cerca.» Todavía estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo numeroso con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El que le iba a entregar les había dado esta señal: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es; prendedle.» Y al instante se acercó a Jesús y le dijo: «¡Salve, Rabbí!», y le dio un beso. Jesús le dijo: «Amigo, ¡a lo que estás aquí!» Entonces aquéllos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron. Llegada la mañana, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejo contra Jesús para darle muerte. Y después de atarle, le llevaron y le entregaron al procurador Pilato. Entonces Judas, el que le entregó, viendo que había sido condenado, fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: «Pequé entregando sangre inocente.» Ellos dijeron: «A nosotros, ¿qué? Tú verás.» El tiró las monedas en el Santuario; después se retiró y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes recogieron las monedas y dijeron: «No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque son precio de sangre.» Y después de deliberar, compraron con ellas el Campo del Alfarero como lugar de sepultura para los forasteros. Por esta razón ese campo se llamó «Campo de Sangre», hasta hoy." (Mt, 26-27).

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