¡Oh cielo todo luz, oh cielo amigo,que doras el limón a las Españas,
qué te hemos hecho para tal castigo
con que nos empozoñas las entrañas?
(De "El hombre del chorizo")
Una discusión reciente en el blog de Enrique Baltanás ha coincidido en el tiempo con mi lectura breve, fugacísima, del libro Entre libertad y determinismo. Genes, cerebro y ambiente en la conducta humana (Ediciones Cristiandad, 2007), del doctor Luís Mª Gonzalo Sanz, profesor de neuroanatomía en la Universidad de Navarra. Se trata de un resumen del asunto del libre albedrío, visto desde la perspectiva tomista y conjugado con los saberes neurológicos del autor.
'My country, right or wrong,' is a thing that no patriot would think of saying. It is like saying, 'My mother, drunk or sober.' ("Mi país, con razón o sin ella" es algo que ningún patriota debiera tener el pensamiento de decir. Es como decir: "Mi madre, ebria o serena") G.K. CHESTERTON, The Defendant (1901).
Durante la travesía por el Nilo en crucero, los vendedores de chilabas, chales y toallas aprovechan para tentar a voces a los turistas asomados en cubierta, arrojándoles la mercancía a bordo desde sus modestos esquifes, donde hacen equilibrios para recoger el precio convenido o la mercancía devuelta. Si esto no es trabajar, que venga Dios y lo vea.


El profesor de la Universidad de Notre Dame (Indiana) Alvin Plantinga ha publicado un comentario contundente al irritante libro de Dawkins The God delusion (la ilusión de Dios). Plantinga recurre a su brillante argumento de que el naturalismo (una variante del materialismo) es inconsistente con el proceso evolutivo que ha desembocado en seres pensantes. Copio y pego su conclusión:
Hago un paréntesis en mi pequeña crónica de viaje a la tierra de Ramsés, para recomendar un par de libros a los que se vean sorprendidos por un repentino ataque de egiptomanía. Para conocer al detalle la historia antigua, se acaba de publicar la Historia del antiguo Egipto de Oxford U.P. También me parece inevitable acercarse a la obra del más cele
bre de los escritores cairotas contemporáneos, Naguib Mahfuz (sobre el que volveré a hablar más adelante). Una de sus novelas más sobresalientes, muy indicada para los tiempos que corren, es Hijos de nuestro barrio (1959), con reimpresiones continuas en castellano. Mahfuz murió el verano pasado, a edad avanzada, después de haber sobrevivido a un atentado de un extremista islámico.
